Así es la historia y reconstrucción del primer Beetle del mundo

Así es la historia y reconstrucción del primer Beetle del mundo

La silueta del Volkswagen Tipo 1 es una de las más reconocidas y queridas en todo el mundo. Sus más de 23 millones de vehículos vendidos desde 1945 lo confirman y sus apodos alrededor del globo como Escarabajo, Vocho, Käfer, y Coccinele no hacen más que enaltecer su mítico legado. Lo que no todos saben es que el camino que llevó a su creación no fue sencillo. De hecho, tuvieron que pasar varios prototipos para llegar al que conocemos.

Para conmemorar toda su historia, desde 2018, el alemán Christian Gründamn inició un proyecto para reconstruir el primer Beetle, tomando como base ni más ni menos que el chasis original del único prototipo existente, el W30.

Los primeros proyectos de lanzar el escarabajo al mercado fueron un fracaso

Los primeros proyectos de lanzar el escarabajo al mercado fueron un fracaso

Desde Porsche hasta Hitler

El origen del escarabajo se remonta a la década de 1930. Según la página oficial de Volkswagen, los primeros diseños del auto fueron hechos por el ícono austríaco de la historia automotriz, Ferdinand Porsche, quien buscaba un modelo de producción, costo y venta accesibles para el público.

Los primeros intentos por crear al auto del pueblo fueron un fracaso. De 1932 a 1933 se fabricaron los modelos Typ 12 y Typ 32 -los números se refieren a la cantidad de prototipos que se fabricaron-, pero sus motores se calentaban y no recorrían los kilómetros esperados. Actualmente no existe ningún ejemplar de estos modelos. Como era de esperarse, en una primera instancia los proyectos se cancelaron; pero la cosa se revirtió con el ascenso al poder de Hitler en Alemania. Resulta que él también quería un auto barato para la gente; y esto generó que Porsche obtuviera la financiación que necesitaba para otro intento. Así, después de otros vehículos de prueba, llegó el W30.

Se trató de una serie de 30 vehículos prototipo que se caracterizaban por tener rejillas en lugar de ventana trasera, un depósito de nafta de 25 litros y un motor E60 de 4 cilindros refrigerado por aire, lo que según el portal especializado BeetleInjection, haría al auto más barato y confiable. La primera unidad se terminó en diciembre de 1936 y después de más de 2 millones de kilómetros recorridos en pruebas, el W30 ya estaba listo para el siguiente paso.

Después de algunos cambios estéticos y técnicos, en 1938 se fabricaron 630 unidades que serían la base para el escarabajo que todos conocen, iniciando su producción en 1945. Oficialmente los 30 prototipos están destruidos. Sin embargo, la parte central del chasis del prototipo número 26 está expuesta en el museo de la familia Gründmann en Hessisch-Oldendorf, en Alemania; y según el coleccionista Christian Gündmann, fue descubierto en un desguace austriaco a principios de la década de 1980.

Para lograr el trabajo de reconstrucción, Gründmann usó un molde de madera e impresiones 3D

Para lograr el trabajo de reconstrucción, Gründmann usó un molde de madera e impresiones 3D

Casi vuelve a la vida

En 2018, Gründmann anunció que planeaba reconstruir el Volkswagen W30 a partir del chasis del prototipo número 26 fabricado en 1937, la pieza del modelo más antigua registrada hasta la fecha. Después de algunos retrasos por la pandemia, en junio de 2022 se llevó a cabo el octavo International Vintage Volkswagen Show Hessisch Oldendorf, donde Christian pudo presentar al W30, o al menos su carrocería, puesto que aún no tiene el motor adecuado para instalarlo en el auto.

El escarabajo se recreó gracias a un molde de madera e impresiones 3D, procurando tener las medidas exactas del original, cosa contraria al modelo que expone el museo oficial de Volkswagen. Las imágenes hablan por sí mismas. La visión de Porsche fue impresa fielmente por Gründmann y poder ver esta primera versión del auto funciona como una especie de viaje en el tiempo.

Así es la historia y reconstrucción del primer Beetle del mundo

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